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Junho 03 2011

La velocidad media del viento en el sitio es un factor clave cuando se va a instalar una turbina eólica. Si el sitio es protegido del viento, si hay turbulencia causada por edificios o árboles altos, o se encuentra en las zonas en que suele haber poco viento, entonces no merece la pena la inversión.

A fin de evaluar el potencial eólico de un sitio, se recomienda realizar mediciones de la velocidad (en m/s o km/h) y de dirección del viento. Para medir la velocidad se utilizan anemómetros, para la dirección se utilizan las veletas. Lo ideal es hacer estas medidas durante un largo período de tiempo, porque los vientos varían durante el año. Si ya conoce bien el lugar y sabe que la velocidad del viento es buena y es bien dirigido, entonces se puede prescindir de este trabajo.

Las estaciones meteorológicas recopilar información sobre la velocidad del viento a la altura de 10 m sobre el suelo, en zonas sin obstáculos. Si usted tiene la intención de hacer una recopilación de información, con el fin de instalar una turbina eólica, debe poner los instrumentos (anemómetro y veleta) a la altitud donde será el centro del rotor.

La dirección del viento y la velocidad mejoran con la altitud. Este hecho es aún más importante en zonas con alta rugosidad, cuya planta tiene obstáculos como edificios y árboles altos, porque entonces el flujo de las corrientes de aire es capturado, lo que reduce la velocidad del viento creando remolinos que alteran la dirección del viento. Algunos ejemplos de la rugosidad en aumento: las zonas de aguas tranquilas, la hierba baja, la tierra labrada, hierba, árboles y algunas casas dispersas pequeños, bosques, centros urbanos de las grandes ciudades.

La configuración del terreno, influye considerablemente en el flujo de viento. La forma de la tierra circundante, se es plano, se tiene colinas y acantilados, etc. afecta a las corrientes de aire en el sitio.

Si, por ejemplo, tenemos que elegir la ubicación de instalación en una zona montañosa, hay que tener en cuenta la dirección de los vientos dominantes y la exposición al sol (debido a la variación de temperatura provoca cambios en la velocidad y dirección del viento). En estos casos, casi siempre la mejor opción es la cresta de la montaña, porque hay una mayor concentración y aceleración del viento. Generalmente, cuanto más redondeada y suave la pendiente de la montaña, mayor será el efecto de aceleración de viento en la cumbre.

Con el fin de confirmar las capacidades de los vientos locales resulta muy práctico ver los mapas realizados por los organismos meteorológicos nacionales. Véase, como ejemplo, el mapa de potencial eólico en Brasil, elaborado por la Agencia Nacional de Energía Eléctrica, Aneel, y el mapa de la distribución espacial de la velocidad del viento en el territorio continental de Portugal, Tesis de Maestría de Teresa Veloso Nunes Simões María Esteves, de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Lisboa.

 

 

 


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